Cómo sembrar semillas
Para plantar tus semillas, existen en el mercado propagadores de siembra, éstos son unas bandejas o macetas pequeñas compartimentadas de diferentes tamaños, elige la que mejor se adapte a las características y dimensiones de la semilla que vayas a sembrar. Si en cambio utilizas una maceta o cajón de madera, lo ideal es que su profundidad no supere los 15 o 20 cm.
El sustrato para semillas lo consigues en el mercado, también puedes prepararlo de las siguiente manera: 1/3 de tierra negra (en lo posible nueva), 1/3 de arena, y 1/3 de turba, resaca o abono natural, todo esto lo pasas por un tamiz para que quede bien homogéneo y el resultado será lo que utilices para sembrar en almácigos. Esto lo utilizaremos como regla general siempre y cuando las semillas a plantar no requieran otro tipo de sustrato; de todos modos utiliza siempre tierra nueva, en lo posible mejorada y refinada.
Si las semillas las recogiste de cosechas anteriores, simplemente verifica el buen estado de las mismas; en caso de adquirir tus semillas en el vivero, controla su fecha de vencimiento, verifica que sean de buena calidad y que hayan estado en buen estado de conservación, esto te asegurará el éxito en la siembra de tus futuros plantines; en este caso sigue las instrucciones del sobre contenedor, ya que cada tipo de semilla tiene sus propias necesidades de medio, temperatura y luz para poder germinar correctamente; Hay semillas que deben dejarse en remojo el día anterior, sobre todo cuando su corteza está extremadamente seca.
Estos son los pasos a seguir:
- Llenar la maceta o bandeja casi hasta el borde con sustrato para semillas bien tamizado, húmedo pero no en exceso.
- Presionar suavemente el sustrato y sembrar las semillas de a una con el dedo haciendo un agujero poco profundo; se pueden introducir una o dos semillas; en caso que germinen las dos, cuando crecen se separan.
- Agregar nuevamente el sustrato cubriendo apenas las semillas.
- Cuando nacen los plantines son muy delicados, debe darles la luz, pero no el sol directo, porque sus hojas y brotes podrían quemarse.
- Una vez que logren una altura considerable, es decir que hayan alcanzado unos 3 a 5 cm. de altura y/o hayan desarrollado 4 o 5 hojas, debes transplantarlos.
- Una vez transplantadas recuerda regarlas con mayor frecuencia.
El riego en almácigos puede realizarse mediante:
- Pulverización: debe ser muy suave, con un rociador o vaporizador manual, de este modo no afectará la ubicación de las semillas en el sustrato; debe hacerse por la mañana temprano o por la tardecita al caer el sol.
- Inmersión: consiste en colocar los almácigos en una fuente o fuentón y colocarle agua hasta apenas cubrir la base de los almácigos, de esta manera la tierra estará siempre humedecida y no correrás el riesgo de lavar el sustrato. Este agua deberá renovarse a diario.
La semilla debe germinar en un medio húmedo, es decir que hay que evitar que el sustrato se seque, pero que tampoco se empape o encharque. Algunas bandejas vienen con tapa cobertora para, de esta manera, crear un microclima ideal para la siembra; en este caso prácticamente no hace falta regar muy seguido, cuando notes que se haya condensado la humedad y la tapa esté empañada, debes dejarla levantada hasta que se seque para luego volver a taparla.
Dónde ubicar los almácigos:
Es importante cuidar nuestros almácigos de las temperaturas extremas, demasiado frío o calor en exceso podrían perjudicar a nuestros futuros plantines. Puedes cultivarlos tanto en interior como en exterior y ten en cuenta que, si tus almácigos están en el patio, terraza o balcón, deben estar al abrigo del viento y del sol directo; también tienes que cuidarlos de los pájaros, insectos y babosas; esto lo lograrás tapando la bandeja contenedora con un plástico o vidrio transparente a modo de tapa o cobertor y regulando la altura de éste, cuidando de no tocar las hojas o yemas.
El día previo al transplante no regar, para así poder retirar todo el cepellón de raíces, empujando del fondo de la bandeja hacia arriba con el dedo; si utilizas otro recipiente retirar muy suavemente con una palita.
Al transplantar, y si la ubicación futura de la planta será en exterior, tener en cuenta que haya pasado el peligro de heladas
Continúa leyendo en cómo transplantar una planta.
Nota: La profundidad del sustrato en estas pequeñas jardineras va a estar dada por la especie a plantar, salvo que en el envase contenedor de tus semillas se indique lo contrario, con una suave presión bastará para que germinen.
TIP: Puedes reemplazar la bandeja de almácigos por una huevera de plástico a la que previamente debes practicarle varios agujeros para el drenaje.
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