Bambú de la suerte

Cómo cultivar el Bambú de la suerte

Su nombre científico es Dracaena sanderiana, y pertenece a la familia de las agaváceas, es un ejemplar que se utiliza mucho en la decoración de interiores, sobre todo para atraer la energía positiva hacia los hogares. Proviene de la selva tropical del continente africano, es pariente del Tronco del Brasil o Arbol de la felicidad (Dracaena fragrans),  y de la Drácena de Madagascar (Dracaena marginata). Contrariamente a la creencia popular, no tiene nada que ver con la caña de bambú, sólo se le denomina así por su forma de vara estilizada.

Su cultivo, muy popularizado en Oriente, en los últimos tiempos ha adquirido gran auge en Occidente y en todo el mundo. Los hogares con tendencia Zen los han adoptado sin problemas ya que, según la tradición china y para la filosofía milenaria del Feng Shui, en los hogares que se encuentre este bambú de la suerte habrá energía positiva y buenas vibraciones. En China se regala augurando buena suerte y fortuna, sobre todo en Año Nuevo.

Son muy decorativos, generalmente se ubican en ambientes minimalistas y, al no necesitar de dedicación constante, aceptan muy bien el estar en escritorios de oficinas.

Se consiguen en cualquier tienda, no es exclusiva de los viveros, crece alrededor de 10 cm. por año y sus medidas varían desde los 10 cm. hasta llegar a 1 metro de altura. Si bien la más común es la que tiene forma de vara estilizada con su extremo retorcido en forma de espiral, las hay de diferentes formas. Como toda vara posee nudos de donde nacen los brotes y entrenudos de donde salen las raíces. Podemos también, adquirirla indistintamente, sin brotes ni raíces, o con ellos bien desarrollados. Preferentemente opta por este último; en este caso es muy importante adquirir un ejemplar sano con el tronco verde, con raíces claras y yemas que acaben de brotar en perfecto estado. Si bien un poco más difíciles de conseguir, se pueden sembrar las semillas, pero en este caso pueden llegar a tardar hasta 7 años en brotar.

Por qué tienen esa forma retorcida: Esta forma tan especial es provocada adrede por los cultivadores, que hacen rotar la planta en su fase de desarrollo y crecimiento para que, buscando la luz, vaya tomando esa forma tan característica. También se le redirecciona la luz desde distintos ángulos para obtener diferentes diseños con similares resultados.

El cultivo

  • Se colocan en jarrones o floreros de cristal con agua para apreciar mejor el desarrollo y crecimiento de sus brotes y raíces. De esta manera podemos controlar la cantidad de agua, esto debe ser hasta cubrir solamente sus raíces y sin excedernos, ya que corremos el riesgo de pudrir su tallo. Este agua debe estar a temperatura ambiente, y la cambiaremos una o dos veces por semana en verano y cada 15 días en invierno; en caso de turbiedad, es mejor cambiarle el agua más seguido antes de dejarla estar. Se le puede agregar fertilizante líquido en muy pequeña cantidad y como máximo una vez al mes. También se puede pulverizar o rociar su tallo solo con agua o, para darle brillo, pasarle un paño mojado en agua con unas gotas de leche en la vara y en las hojas.
  • Para el cultivo en maceta se le debe agregar un sustrato a base de turba, arena y abono orgánico en partes iguales; debe tener muy buen drenaje, y, si estamos en período estival el riego debe ser moderado; lógicamente en invierno nuestro bambú estará en reposo, por lo que el riego no debe ser tan seguido; es en este momento cuando debemos podarlo y retirar todas las hojas y ramas que estén secas o deterioradas. así resurgirá con más fuerza para la próxima primavera.

Cuidados generales

  • Es una planta muy resistente, no requiere demasiados cuidados, y es fácilmente adaptable a las condiciones del lugar.

Temperatura

  • El clima ideal para nuestro bambú oscila entre los 18 ° C y los 24 ° C, aunque soporta temperaturas mayores a 30 ° C y también por debajo de los 10 ° C. Es decir que, si el ambiente es de interior, cálido y no se halla cerca directamente de fuentes de calor, con muy pocos cuidados se desarrollará y crecerá perfectamente.

Iluminación

  • No necesita demasiada luz, acepta estar en lugares sombríos, pero lo ideal es que se ubique en lugares bien iluminados, aunque sin estar expuesto directamente a los rayos del sol. Obviamente como todo ser vivo, a mayor temperatura, tendrá mayor necesidad de luz y de agua.

Plagas

  • Por todo lo expuesto, lo ideal para nuestro bambú es la combinación del clima bien cálido con la exposición indirecta a la luz solar. Asímismo, debe estar en lugares ventilados y protegerse del ataque de hongos y cochinillas; los hongos los erradicaremos pulverizando nuestro bambú con un té de manzanilla a temperatura ambiente, mientras que las cochinillas podemos extraerlas directamente con los dedos, sobre todo cuando recién comienzan el ataque, y luego se pulveriza con la misma solución; otra opción para repeler a estos bichitos es la de pasar un trapo humedecido en agua con unas gotas de leche.

Tener en cuenta que:

Es una planta muy sensible al Cloro, es conveniente que el agua del grifo sea filtrada o se deje reposar de un día para otro antes de usar, en un balde o recipiente destapado, así mantendrá la temperatura ambiente a la vez que evaporará el Cloro y otras sustancias químicas.

Por qué los bambúes crecen tan rápido: En general suelen nacer en lugares sombríos y en busca del sol, de ahí que crezcan más rápido si el lugar donde están ubicados está bien iluminado.